domingo, 10 de junio de 2012

Capitulo 1: Desconocidos



Capitulo I: Desconocidos

Las gotas de lluvia caían sobre mi rostro, escurriendo lentamente mi maquillaje, habían pasado ya cinco horas desde que había salido del departamento, estaba tan enojada que ni siquiera recordé que había dejado mi bolso en cualquier lugar del camino, seguí recorriendo las calles con poca iluminación, debido a la lluvia algunas lámparas estaban fundidas y la luz era escaza a mitad de las calles, por lo cual decidí avanzar mas de prisa para evitar cualquier situación incomoda, además, mis tacones no me dejarían correr mucho si se presentaba alguna situación de riesgo. Apenas ayer era tan diferente mi vida no se como se dieron las cosas, pero de verdad me dolió perder a mi amiga y sobre todo a mi mejor amiga, sinceramente, no entendía como es que a ella la habían ascendido a otra empresa y yo seguía sin avanzar del puesto de asistente de producción en el programa de deportes, unas cuadras después me deshice de los tacones, mis pies ya no lo soportaban mas y sentía que mi talones se partirían en mil pedazos si no los dejaba tocar el suelo desnudos, me detuve un momento y me senté sobre la orilla de la banqueta, alce la vista y sentí como las gotas de lluvia acariciaban mi rostro de una manera tan linda que deseaba quedarme así toda la noche, cerré los ojos por un momento y de pronto sentí que las gotas ya no me tocaban o había cesado la lluvia o algo andaba mal, me apresure a abrir los ojos y alcance a ver un paraguas cubriéndome, el portador era un chico delgado pero se veía que se ejercitaba pues su ropa ajustaba mostraba sus brazos marcados igual que su abdomen, alto, cabello negro y corto, ojos café claro y una sonrisa cálida para la poca luz que nos iluminaba logre notar el tono bronceado de su piel, pues moreno no era.
-¿Te puedo ayudar en algo?- pregunto, limpiando el delineador que llevaba corrido por la mejillas en mi rostro con sus dedos- te ves mal.
-No- aparte su mano de mi rostro- estoy bien, solo perdí mi bolso con todas mis cosas adentro, por eso debo caminar a casa- respondí poniéndome de pie.
-debes vivir lejos entonces- dio media vuelta y se despojo de su chamarra- deberías ponerte esto o pescara un resfriado- me ofreció su chamarra.
-Gracias- la tome y enseguida me la puse- si, aun falta mucho para llegar- comencé a caminar a paso lento, siendo aun tapada por el paraguas de aquel chico- a todo esto, ¿no necesitaras tu chamarra?
-No mas que tu- me respondió con una sonrisa bastante agradable- y si perdiste tu bolso, ¿Cómo entraras a tu casa?- pregunto curioso
-Fuck!!- exclame y rápidamente cubrí mi boca con mis manos- lo siento, pero había olvidado ese pequeño detalle, también mi celular iba allí creo que tendré que pasar la noche en la terraza- solté una pequeña risa ante mi estupidez.
-o podría invitarte a mi casa a que pases la noche- me dio una opción el chico
-¿Y como sé que no eres un secuestrador, violador, asesino o algo por el estilo?- pregunte sarcástica.
-Por que si fuera un asesino te hubiera matado mientras disfrutabas de la lluvia en tu rostro, si fuera un violador te habría tirado al suelo y esas cosas y para ser un secuestrador solo te hubiera cargado y huiría contigo- se detuvo y me tomo por los hombros- sin embargo ¿he hecho algo de eso?
-No- respondí sonrojada – no has hecho nada de eso. Pero creo que bastara con que me dejes usar tu teléfono y puedo decirle a algún amigo que pase a recogerme- sugerí una mejor alternativa.
-bien, como tu prefieras- contesto y seguimos caminando hacia su casa.
Al cabo de unos diez minutos, estábamos frente a un gran edificio, por el estilo note rápidamente que eran departamentos y demasiado lujosos para que un chico tan sencillo viviera ahí, lo seguí de cerca y abrió una de las puertas de la entrada para después identificarse con el portero y decir que yo lo acompañaba esta noche, el portero asintió con la cabeza, lo seguí hasta el elevador para después bajar en el uno de los últimos pisos, rápidamente me guio hasta su departamento, abrió la puerta, me hizo señas que entrara primero y lo hice, el entro después de mi y cerro la puerta, comenzó a despojarse de sus tenis, pues estaban empapados. Yo solo permanecí de pie sobre su alfombra, un poco apenada por que la estaba mojando y lo peor era que no tenia nada que ponerme en caso que me quisiera cambiar, me quite su chamarra y con ella seque un poco el exceso de agua que caía de mi cabello, él se apresuró en entrar a un cuarto y salió con algunas toallas y una bata de baño
-Puedes usar esto para secarte- me dijo mientras se dirigía hacia su cuarto de baño- yo tomare una ducha, en este cuarto- me señalo el de la derecha- puedes cambiarte y tomar una ducha si lo prefieres.
-Gracias-respondí tomando las toallas y la bata para entrar al cuarto que él me había indicado. Una vez dentro del cuarto, tire los zapatos al aire cayendo peligrosamente cerca de mi, me deshice de mi blusa y mi falda que ya estaban estropeadas por tanta agua- gaste un sueldo en este outfit y ahora esta así- lo mire con desilusión lo que hace unas horas habían sido una blusa, falda y zapatos bonitos.- Aun así, tuve suerte de encontrarme con este tipo- tome la bata y me introduje al baño, sentí el agua caer sobre mi cuerpo y comencé a lavarme el cabello seguido del resto de mi cuerpo, el agua estaba tibia así que tarde mas de lo debido, al terminar me coloque la bata encima y al salir del baño descubrí al chico dejando ropa seca sobre la cama, me extraño mucho que se tomara tantas molestias y me limite a preguntar el por qué, tome la ropa y volví a entrar al baño para cambiarme.
-Cuando termines, seria buena idea que salieras a la cocina por algo de cenar- grito desde fuera del baño y después salió del cuarto cerrando la puerta con cuidado.
Como buena invitada, seguí su recomendación y al terminar de ponerme una de sus playeras grandes y bastante holgadas en mi con un short que mostraba mis piernas blancas y delgadas, acomode mis pies en unas pantuflas, abrí la puerta para salir a la sala y después caminar hacia la cocina y encontrarlo sentado en la mesa ordenada claramente para la cena de dos personas, alzo la vista y me senté en el otro extremo de la mesa quedando de frente.
-Yo… solo debía usar tu teléfono e irme- le recordé mi plan- creo que estoy abusando de tus atenciones.
-Esta bien, yo te ofrecí  venir, ¿no?- respondió mientras le daba un sorbo a su taza de café- a todo esto, ¿cual es tu nombre?- pregunto mirándome fijamente
-Soy Betth- respondí bajando la mirada a la taza de café que estaba frente a mi- yo… aun no se tu nombre…
-Tss- soltó una risa leve y después bajo la taza de café- Soy Ji, Kwon Ji Yong- respondió a mi duda- pero, por tu físico diría que no eres coreana, ¿verdad?
-No – negué con un liguero movimiento de cabeza- soy de México, llegue aquí hace unos seis meses- aclare su duda sobre mi nacionalidad.
-Ya veo y ¿trabajas, estudias?-siguió con las preguntas
-Trabajo, estoy actualmente en un programa de deportes en SBS, ¿y tu?- le seguí el juego de las preguntas
-Yo…trabajo-volvió a beber de su café- sabes ya es tarde, si harás esa llamada- señalo donde estaba el teléfono- hazla después no querrán venir por ti- se levanto de la mesa, y yo seguí bebiendo de mi café durante otros cinco minutos, para después levantarme a tomar el teléfono, por suerte había memorizado el numero de Tony e intente llamarlo pero entraba directamente a buzón- Fuck! Donde carajo estará este tipo cuando lo necesito!- exclame molesta sin notar que Ji estaba detrás de mi.
-Tranquila, ya te he dicho que puedes pasar aquí la noche, creo que ya sabes que no soy un asesino-secuestrador-violador de mujeres- vacilo antes de apagar el televisor y las luces dejando solo una pequeña lámpara encendida en el pasillo- ¡hasta mañana!- exclamo y entro a su cuarto, rápidamente entendí que el cuarto donde me había cambiado seria donde dormiría y entre cerrando la puerta con cuidado y con la resignación de dormir en casa de un extraño, me quite las pantuflas y me recosté en la cama quedando profundamente dormida después de un día demasiado difícil.








No hay comentarios:

Publicar un comentario