martes, 12 de junio de 2012






Mis ojos vieron la luz del sol mañanero, al escuchar el timbre de un teléfono sonando a lo lejos, quizás desde la sala sin embargo la puerta del cuarto estaba entre abierta. Mire al reloj y ya eran las 9:00 am, decidí levantarme a contestar el teléfono que me estaba dando dolor de cabeza a pesar que tenia menos de veinte segundos escuchando su ruidoso timbre.

-Que malos gustos tiene Ji, en cuanto sonidos de teléfonos- me queje en voz alta sintiéndome en casa, camine hasta la sala y conteste el teléfono- Hola…

-Hola- respondió una voz masculina del otro lado de la línea- disculpa, anoche me llamaron desde este numero, no se si por equivocación o por que me llamaban a mi.- agrego

-Hahahahaha- reí malvadamente- soy yo, Betth mira tuve un problema y me quede en casa de un tipo- comencé a contarle mi historia- ¿podrías pasar por mi?- pregunte con un tono de voz amable para conseguir mi objetivo

-Esta bien, solo dame la dirección-accedió Tony a mi malvado plan para no gastar en taxi.

-La dirección- pensé un momento y para mi fortuna Ji había dejado una nota al lado del teléfono con la leyenda “por si quieres pedir un taxi esta es la dirección”, le dicte la dirección a Tony y agradecí que Ji fuera tan precavido, después acordamos que en una hora pasaría por mi así que me metí a la ducha, me vestí y arregle para dirigirme a la cocina y ver en el mesa un plato con un bonito abanico de frutas de temporada decorado con yogurt natural y granola encima- me vio gorda-pensé burlona al ver la comida que había en la mesa- ya le diré a Tony que me compre algo en el camino- me senté en una de esas pequeñas silla modernas y con mucha tecnología y disfrute del abanico de frutas, luego bebí el jugo de manzana que estaba al lado de las frutas y al final regrese al cuarto a tender la cama y acomodar las cosas para dejarlo bien arreglado antes de irme.

Luego de unos quince minutos el timbre hablo…si ¡Hablo!, me levante sorprendida y presione el botoncito de al lado para responder, era el portero- Srita, un tal Antony la busca. No tengo órdenes para dejarlo pasar así que será mejor que baje a recibirlo.

-Si, gracias en un momento bajo- respondí y me apresure a ponerme mis zapatos, el dia seguía lluvioso, así que me puse la chamarra de Ji que había dejado sobre el sofá con una nota encima, cogí la nota y cerré la puerta para después introducirme al elevador hasta llegar al primer piso donde Tony aguardaba afuera del edifico, le di las llaves al Portero acompañado de las gracias y Salí del gran edificio.- Listo.

-tu y tus aventuras chocomileras en Seúl- vacilo Tony y empezamos a caminar hacia su auto- deberías de escribir un libro sobre ellas- siguió burlándose aun dentro del coche.

-Que gracioso- lo calcine con la mirada- seguro en el libro si me ascenderían a presentadora- masculle mientras recorríamos las calles de Seúl, luego de unos minutos recordé la nota de Ji y comencé a leerla, conforme seguía las palabras escritas una expresión seria se formaba en mi cara algo que a Tony no le paso por indiferente.

-¿Qué pasa?- me cuestión mi amigo al ver mi cara de confusión- sabes que puedes confiar en mi, ¿verdad?

-Lo se, gracias, es solo que- respire hondo- llévame a esa empresa de entretenimiento, la YG- pedí a Tony antes de dirigirnos al trabajo.

-Como digas, aunque sabes quien puede estar ahí- respondió mientras daba vuelta al volante para dirigirse al lugar donde yo le había pedido- después solo iremos a la oficina por unos gafetes ¿y te gustaría ir a ver el partido con los demás después?

-¡Claro!- exclame emocionada- tengo que ver ese derbi pero antes debo entregar esta chamarra- Tony se estaciono a unos metros del edificio, baje del coche y camine hasta la entrada, me recibió el un guardia y rápidamente pregunto mi razón de la visita, di mi información y me entregaron un tarjetón de identificación, aunque solo me dejaron llegar a la recepción, donde le pedí a la recepcionista habla con Kwon Ji Young.

-¿Quién es la persona que busca a G-D?- pregunto una pelinegra que se me hacia conocida- el ahora esta ocupado y no creo que pueda recibir visitas de fans.

-Precisamente ella- pensé con una cara de asco- yo lo busco- di la media vuelta y mire a la chica pelinegra con una expresión seria en mi rostro- pero si no puede atenderme, esta bien. Solo asegúrate de entregarle esto- le di la chamarra de Ji.

Estaba retirándome de la recepción, cuando el ascensor se abrió y bajaron de el dos chicos, al primero lo reconocí instantáneamente, era Ji, al otro lo mire de pies a cabeza dejando claro que su color de cabello era mas sobresaliente, que el del mismo Balotelli se quedaba tonto al lado de ese colar estilo verde azulado, me limite a saludar o hace algo estúpido frente a ellos y frente a Hanna, su ahora diseñadora y antes diseñadora de SBS sports.

-Betth- me nombro Ji o mejor conocido como G-D- ¿paso algo?

-No, solo vine a dejarte tu chamarra que la use para salir- señale a Hanna, pues ella la tenia en sus brazos- gracias.

-no te preocupes, creí que te irías mas tarde- me dijo acercándose a mi- espero te gustara el desayuno- acomodo mi cabello detrás de la oreja, llamando la atención de las personas que estaban en la recepción, ligeramente di un paso hacia atrás y me despedí de él y de los demás.

-Debo irme, me están esperando- concluí y di la media vuelta, pero me tomo del brazo antes que pudiera atravesar al pasillo hacia la puerta de salida.

-Anota tu numero- acerco su celular a mi- es lo menos que podrías hacer- sonrió ampliamente ante mi sonrojo inminente, accedí y anote mi numero de celular. Minutos después ya me encontraba de vuelta en el coche y Tony arranco al momento retomando el camino a la oficina, llegamos antes de lo pensado puesto que el trafico no estaba tan pesado a esa hora, bajamos del coche y nos dirigimos al área de producción, donde nuestros compañeros nos esperaban ya con nuestros gafetes de identificación, para el partido del próximo mes entre Arsenal vs Daejeon Citizen, un club de futbol coreano. Estábamos muy emocionados y sobre todo, por que, ahora anunciarían quienes serian los anfitriones y entrevistarían a los jugadores de ambos equipos.

-Bien, después de analizar a cada uno de ustedes, he tomado una decisión- aclaro mi jefe, las dudas sobre quienes serian los afortunados- hemos llegado con que las personas que ascenderán de puesto serán Antony y Betth, felicidades.- concluyo el jefe para sorpresa de todos, incluyéndonos a Tony y a mi.

-Oh por dios!-exclame emocionada y brinque de la alegría alrededor de todos,- entrevistare a Van Persie- de momento Tony me calcino con la mirada.

-Él debe hablar ingles, por lo tanto yo lo entrevistare- y antes que se desatara una batalla campal por ver quien lo entrevistaría, Calvin, el otro chico de producción nos recordó que el derbi ingles estaba a punto de empezar, tomamos nuestras cosas y salimos rumbo al estacionamiento para entrar al coche, si, Tony era como mi chofer en su propio auto, era como mi hermano mayor perdido y agradecía sus atenciones. Iba distraída y emocionada, pensando en lo afortunada que era por tener el privilegio de realizar la entrevista con el arsenal, cuando un celular comenzó  a sonar, por el tono lo reconocí rápidamente, era mi celular perdido o ni tan perdido que se encontraba en la cajuelita dentro del coche de Tony, lo mire fríamente y abrí ese compartimiento para sacar mi teléfono y ver la pantalla que tenia un numero desconocido, marcando un mensaje recibido.

-Que raro, no se me hace familiar este numero- pensé en voz alta y abrí el mensaje con la leyenda “ necesito hablar contigo, ¿podríamos vernos en algún café, este es tranquilo y ahora estoy en el, Trova Coffe”- oye con que no vayamos a un lugar llamado- volví a leer el mensaje- Trova Coffe, esta bien- sonreí incrédula.

-Como digas- Tony se detuvo justo frente en el estacionamiento que tenia en la entrada un gran letrero que decía “Trova Coffe”, pegue mi cabeza contra la puerta- creo que la suerte no esta contigo hermanita.- bajo del coche y enseguida abrió mi puerta para que bajara, lo hice a paso lento y entre casi rezando por no ver a nadie conocido, pero Dios no escucho mis suplicas, pues a la mesa del fondo justo frente a la puerta de entrada al lugar estaban G-D con algunos amigos y amigas, disimule y no mire hacia al frente, Tony inspecciono con la mirada el lugar y señalo una mesa frente a la de G-D -allí están los demás.
-Seguro en el segundo piso habrá menos gente y mas ciudadanos y diablos rojos- sugerí de manera estúpida- deberíamos ir allá arriba- seguí sus pasos de cerca, para no permanecer sola, cuando mi celular timbro en tono de llamada, mire la pantalla y como ya había registrado el número de G-D su nombre apareció en ella. Llegamos a la mesa y nos acomodamos en ella, justo el lugar perfecto, la gran pantalla de plasma estaba a una distancia de mi y el partido recién empezaba, en lo que anunciaban la alineación del Manchester City y el United me levante a la barra a ordenar unos refrescos y algunos bocadillos para llevar los próximos 90 minutos de futbol. Mi celular volvió a sonar, esta vez, lo ignore completamente y solo mire a mi mesa para pedir ayuda pero todos me ignoraron por ver la táctica de cada DT, como pude acomode las cosas en una charola e intente llevarla yo sola pero fue inútil, rápidamente sentí como me la arrebataban de las manos y  la dejaban sobre la barra de nuevo.

-Debemos hablar- dejo firme que teníamos una conversación pendiente G-D.

-Después del partido- me limite a responder y tome la charola de nuevo para volver a mi mesa.

domingo, 10 de junio de 2012

Capitulo 1: Desconocidos



Capitulo I: Desconocidos

Las gotas de lluvia caían sobre mi rostro, escurriendo lentamente mi maquillaje, habían pasado ya cinco horas desde que había salido del departamento, estaba tan enojada que ni siquiera recordé que había dejado mi bolso en cualquier lugar del camino, seguí recorriendo las calles con poca iluminación, debido a la lluvia algunas lámparas estaban fundidas y la luz era escaza a mitad de las calles, por lo cual decidí avanzar mas de prisa para evitar cualquier situación incomoda, además, mis tacones no me dejarían correr mucho si se presentaba alguna situación de riesgo. Apenas ayer era tan diferente mi vida no se como se dieron las cosas, pero de verdad me dolió perder a mi amiga y sobre todo a mi mejor amiga, sinceramente, no entendía como es que a ella la habían ascendido a otra empresa y yo seguía sin avanzar del puesto de asistente de producción en el programa de deportes, unas cuadras después me deshice de los tacones, mis pies ya no lo soportaban mas y sentía que mi talones se partirían en mil pedazos si no los dejaba tocar el suelo desnudos, me detuve un momento y me senté sobre la orilla de la banqueta, alce la vista y sentí como las gotas de lluvia acariciaban mi rostro de una manera tan linda que deseaba quedarme así toda la noche, cerré los ojos por un momento y de pronto sentí que las gotas ya no me tocaban o había cesado la lluvia o algo andaba mal, me apresure a abrir los ojos y alcance a ver un paraguas cubriéndome, el portador era un chico delgado pero se veía que se ejercitaba pues su ropa ajustaba mostraba sus brazos marcados igual que su abdomen, alto, cabello negro y corto, ojos café claro y una sonrisa cálida para la poca luz que nos iluminaba logre notar el tono bronceado de su piel, pues moreno no era.
-¿Te puedo ayudar en algo?- pregunto, limpiando el delineador que llevaba corrido por la mejillas en mi rostro con sus dedos- te ves mal.
-No- aparte su mano de mi rostro- estoy bien, solo perdí mi bolso con todas mis cosas adentro, por eso debo caminar a casa- respondí poniéndome de pie.
-debes vivir lejos entonces- dio media vuelta y se despojo de su chamarra- deberías ponerte esto o pescara un resfriado- me ofreció su chamarra.
-Gracias- la tome y enseguida me la puse- si, aun falta mucho para llegar- comencé a caminar a paso lento, siendo aun tapada por el paraguas de aquel chico- a todo esto, ¿no necesitaras tu chamarra?
-No mas que tu- me respondió con una sonrisa bastante agradable- y si perdiste tu bolso, ¿Cómo entraras a tu casa?- pregunto curioso
-Fuck!!- exclame y rápidamente cubrí mi boca con mis manos- lo siento, pero había olvidado ese pequeño detalle, también mi celular iba allí creo que tendré que pasar la noche en la terraza- solté una pequeña risa ante mi estupidez.
-o podría invitarte a mi casa a que pases la noche- me dio una opción el chico
-¿Y como sé que no eres un secuestrador, violador, asesino o algo por el estilo?- pregunte sarcástica.
-Por que si fuera un asesino te hubiera matado mientras disfrutabas de la lluvia en tu rostro, si fuera un violador te habría tirado al suelo y esas cosas y para ser un secuestrador solo te hubiera cargado y huiría contigo- se detuvo y me tomo por los hombros- sin embargo ¿he hecho algo de eso?
-No- respondí sonrojada – no has hecho nada de eso. Pero creo que bastara con que me dejes usar tu teléfono y puedo decirle a algún amigo que pase a recogerme- sugerí una mejor alternativa.
-bien, como tu prefieras- contesto y seguimos caminando hacia su casa.
Al cabo de unos diez minutos, estábamos frente a un gran edificio, por el estilo note rápidamente que eran departamentos y demasiado lujosos para que un chico tan sencillo viviera ahí, lo seguí de cerca y abrió una de las puertas de la entrada para después identificarse con el portero y decir que yo lo acompañaba esta noche, el portero asintió con la cabeza, lo seguí hasta el elevador para después bajar en el uno de los últimos pisos, rápidamente me guio hasta su departamento, abrió la puerta, me hizo señas que entrara primero y lo hice, el entro después de mi y cerro la puerta, comenzó a despojarse de sus tenis, pues estaban empapados. Yo solo permanecí de pie sobre su alfombra, un poco apenada por que la estaba mojando y lo peor era que no tenia nada que ponerme en caso que me quisiera cambiar, me quite su chamarra y con ella seque un poco el exceso de agua que caía de mi cabello, él se apresuró en entrar a un cuarto y salió con algunas toallas y una bata de baño
-Puedes usar esto para secarte- me dijo mientras se dirigía hacia su cuarto de baño- yo tomare una ducha, en este cuarto- me señalo el de la derecha- puedes cambiarte y tomar una ducha si lo prefieres.
-Gracias-respondí tomando las toallas y la bata para entrar al cuarto que él me había indicado. Una vez dentro del cuarto, tire los zapatos al aire cayendo peligrosamente cerca de mi, me deshice de mi blusa y mi falda que ya estaban estropeadas por tanta agua- gaste un sueldo en este outfit y ahora esta así- lo mire con desilusión lo que hace unas horas habían sido una blusa, falda y zapatos bonitos.- Aun así, tuve suerte de encontrarme con este tipo- tome la bata y me introduje al baño, sentí el agua caer sobre mi cuerpo y comencé a lavarme el cabello seguido del resto de mi cuerpo, el agua estaba tibia así que tarde mas de lo debido, al terminar me coloque la bata encima y al salir del baño descubrí al chico dejando ropa seca sobre la cama, me extraño mucho que se tomara tantas molestias y me limite a preguntar el por qué, tome la ropa y volví a entrar al baño para cambiarme.
-Cuando termines, seria buena idea que salieras a la cocina por algo de cenar- grito desde fuera del baño y después salió del cuarto cerrando la puerta con cuidado.
Como buena invitada, seguí su recomendación y al terminar de ponerme una de sus playeras grandes y bastante holgadas en mi con un short que mostraba mis piernas blancas y delgadas, acomode mis pies en unas pantuflas, abrí la puerta para salir a la sala y después caminar hacia la cocina y encontrarlo sentado en la mesa ordenada claramente para la cena de dos personas, alzo la vista y me senté en el otro extremo de la mesa quedando de frente.
-Yo… solo debía usar tu teléfono e irme- le recordé mi plan- creo que estoy abusando de tus atenciones.
-Esta bien, yo te ofrecí  venir, ¿no?- respondió mientras le daba un sorbo a su taza de café- a todo esto, ¿cual es tu nombre?- pregunto mirándome fijamente
-Soy Betth- respondí bajando la mirada a la taza de café que estaba frente a mi- yo… aun no se tu nombre…
-Tss- soltó una risa leve y después bajo la taza de café- Soy Ji, Kwon Ji Yong- respondió a mi duda- pero, por tu físico diría que no eres coreana, ¿verdad?
-No – negué con un liguero movimiento de cabeza- soy de México, llegue aquí hace unos seis meses- aclare su duda sobre mi nacionalidad.
-Ya veo y ¿trabajas, estudias?-siguió con las preguntas
-Trabajo, estoy actualmente en un programa de deportes en SBS, ¿y tu?- le seguí el juego de las preguntas
-Yo…trabajo-volvió a beber de su café- sabes ya es tarde, si harás esa llamada- señalo donde estaba el teléfono- hazla después no querrán venir por ti- se levanto de la mesa, y yo seguí bebiendo de mi café durante otros cinco minutos, para después levantarme a tomar el teléfono, por suerte había memorizado el numero de Tony e intente llamarlo pero entraba directamente a buzón- Fuck! Donde carajo estará este tipo cuando lo necesito!- exclame molesta sin notar que Ji estaba detrás de mi.
-Tranquila, ya te he dicho que puedes pasar aquí la noche, creo que ya sabes que no soy un asesino-secuestrador-violador de mujeres- vacilo antes de apagar el televisor y las luces dejando solo una pequeña lámpara encendida en el pasillo- ¡hasta mañana!- exclamo y entro a su cuarto, rápidamente entendí que el cuarto donde me había cambiado seria donde dormiría y entre cerrando la puerta con cuidado y con la resignación de dormir en casa de un extraño, me quite las pantuflas y me recosté en la cama quedando profundamente dormida después de un día demasiado difícil.








Black & White





Desde que llegue a Seul, las cosas solían ir bien, tenia el trabajo con el que siempre había soñado, quizás no era lo que yo esperaba al salir de la universidad pero me gustaba. Sabia que con el tiempo las cosas mejorarían, estaba al lado de mis amigas, unas chicas excepcionales con las que sabia que siempre podía contar. Bueno, eso parecía hasta que se desataron algunos problemas con una de ellas, me sentí sola en ese momento y por casualidades de la vida, conocí a un chico, no sabia quien era, fue la primera vez que lo vi y después supe que no era cualquier chico. Desde ese día, mi vida se volvió un tanto mas divertida y llena de situaciones que nunca esperaría. Mi trabajo prospero y esto trajo muchas nuevas personas a mi vida y no solo a la mía, las de mis amigas, también sufrieron diversos cambios que seguro me agradecerán mas adelante.